Los apóstoles jamás pidieron ofrendas para ellos mismos, ni mucho menos utilizaron el evangelio como un mecanismo de recaudación para financiar sus propios proyectos.
Ellos siguieron al pie de la letra la orden de su Señor:
Mateo 10:8
"Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia."
La orden fue clara.
No había ambigüedad.
Si lo recibiste por gracia, no lo conviertas en negocio.
Jesús no dijo:
“Sanen enfermos… y luego pasen la ofrenda.”
Dijo:
DE GRACIA RECIBISTEIS, DE GRACIA DAD.
LA ORDEN DE JESÚS FUE CLARA
Cristo también les ordenó:
Mateo 10:9-10
"No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos;
ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento."
La provisión vendría de la hospitalidad, no de la manipulación.
El siervo de Dios recibiría:
comida
hospedaje
lo necesario para vivir
No una plataforma financiera.
No un imperio religioso.
No un negocio espiritual.
CUANDO JESÚS ENVIÓ A LOS SETENTA
La orden fue exactamente la misma.
Lucas 10:4
"No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado."
Lucas 10:7
"El obrero es digno de su salario."
¿Y cuál era ese salario?
Hospitalidad.
Comida.
Refugio.
No sueldos millonarios.
No estilos de vida de celebridad religiosa.
JESÚS HIZO UNA PREGUNTA CLAVE
Lucas 22:35
"Cuando os envié sin bolsa, sin alforja y sin calzado, ¿os faltó algo?"
La respuesta fue contundente:
“Nada.”
Porque Dios siempre provee.
El verdadero siervo de Cristo confía en la promesa:
Filipenses 4:19
"Mi Dios suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús."
PERO HOY LA HISTORIA ES DISTINTA
Hoy muchos pastores no se conforman con el sustento.
Quieren más.
Mucho más.
Ya no basta con:
comida
abrigo
hospedaje
Ahora quieren:
autos de lujo
departamentos confortables
plataformas mediáticas
vacaciones exclusivas
y algunos hasta jets privados
Mientras tanto, el apóstol Pablo era apedreado, perseguido y humillado.
Hechos 14:19-20
Después de ser apedreado y dado por muerto…
Al día siguiente ya estaba predicando otra vez.
No pidió descanso.
No pidió ofrenda especial.
No pidió una campaña para reconstruir su ministerio.
Simplemente se levantó y siguió predicando.
JESÚS NUNCA PIDIÓ OFRENDAS
Jamás.
Cuando habló con el joven rico, no dijo:
“Dona para mi ministerio.”
Dijo:
“Vende lo que tienes y dalo a los pobres.”
Jesús mismo era sustentado por el Padre.
Lucas 8:3
Algunas mujeres le servían con sus bienes.
Pero Él jamás pidió dinero.
Nunca hizo colectas.
Nunca manipuló a las multitudes.
CUANDO LAS MULTITUDES TENÍAN HAMBRE
Los discípulos dijeron:
Mateo 14:15
"Despide a la multitud para que vayan a comprar comida."
Pero Jesús respondió algo que hoy muchos pastores no entenderían:
“Denles ustedes de comer.”
Y multiplicó el pan.
Jesús daba a las multitudes.
Hoy muchos extraen de las multitudes.
LA OFRENDA EN LA IGLESIA PRIMITIVA
Las ofrendas existían.
Pero eran voluntarias.
Nunca forzadas.
Nunca manipuladas.
Nunca exigidas.
Hechos 2:44-45
Los creyentes vendían sus bienes y lo repartían según la necesidad.
Nadie los presionó.
Nadie los amenazó con maldiciones.
Lo hicieron por pureza de corazón.
LA OFRENDA ERA PARA LOS NECESITADOS
No para enriquecer líderes.
Hechos 4:34-35
El dinero se ponía a los pies de los apóstoles para ser distribuido según la necesidad.
Los apóstoles no eran dueños del dinero.
Eran administradores.
PABLO MISMO TRABAJABA
Para no ser carga para nadie.
Hechos 18:3
Pablo hacía tiendas.
1 Tesalonicenses 2:9
"Trabajamos de noche y de día para no ser gravosos a ninguno."
Hoy muchos líderes dicen:
“Yo vivo del evangelio.”
Pero Pablo dijo algo más profundo:
1 Corintios 9:18
"Predico el evangelio gratuitamente para no abusar de mi derecho."
Pablo tenía derecho a recibir ayuda.
Pero muchas veces renunció a ese derecho.
Para que nadie pensara que predicaba por dinero.
HOY SUCEDE LO CONTRARIO
Hoy muchos quieren vivir del evangélico.
No del evangelio.
El evangelio provee:
alimento
abrigo
sustento
Pero algunos quieren riqueza, lujo y prestigio.
EL PROBLEMA NO ES EL DINERO
El problema es la codicia disfrazada de ministerio.
Por eso algunos predicadores pasan más tiempo:
enseñando sobre ofrendas
hablando de prosperidad
manipulando emociones
que predicando arrepentimiento y santidad.
LA IGLESIA PRIMITIVA CRECIÓ SIN DINERO
Sin televisión.
Sin radio.
Sin internet.
Sin marketing religioso.
Y aun así:
Hechos 2:47
"El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos."
Porque la iglesia no dependía del dinero.
Dependía del Espíritu Santo.
HOY MUCHOS PIENSAN LO CONTRARIO
Hoy algunos dicen:
“Sin dinero no hay iglesia.”
Pero la iglesia nació sin dinero.
Y conquistó el mundo.
Porque la verdadera obra de Dios no depende de financiamiento humano.
Depende de la presencia de Dios.
Los apóstoles no se enriquecieron con el evangelio.
No vivieron en lujo.
No construyeron imperios religiosos.
No convirtieron la fe en negocio.
Predicaron por amor a Cristo.
Sufrieron.
Fueron perseguidos.
Y aun así nunca vendieron el evangelio.
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