¡DEJA DE CULPAR AL DIABLO DE TUS PECADOS!



Si bien la existencia de la actividad demoníaca en algunas personas durante el ministerio de nuestro Señor Jesucristo es evidente en las Escrituras, también es un hecho innegable que no hay registros bíblicos que afirmen casos de creyentes endemoniados. Si observas desde el libro de los Hechos de los Apóstoles hasta Apocalipsis, no se nombra ni mucho menos se les atribuye a los demonios los males de todos los causantes de la desgracia o depravación del ser humano.

Pero hoy, en la "iglesia moderna", todo es demonio.

¿Se te cae un vaso con agua? Fue el demonio.
¿Perdiste el turno en el médico? Es el demonio.
¿Llegaste tarde al trabajo por irresponsable? Fue el demonio.

¿Acaso todo es demonio?

La actividad de los demonios en la Biblia siempre estuvo relacionada con enfermedades específicas o prácticas ocultistas, como es el caso claro de la muchacha con espíritu de adivinación en Hechos 16:18. No estaba relacionada con que a alguien se le antojara pecar.

TE HAN VENDIDO UNA MENTIRA CÓMODA

Hoy se les dice a las personas: "Tú eres una buena persona, el ser humano es bueno por naturaleza. Lo que pasa es que fue el demonio quien colocó en ti el vicio, el homosexualismo, el adulterio, los malos pensamientos, etc."

¡Esto es una herejía peligrosa! Esta enseñanza genera dos cosas devastadoras:

1. Elimina el verdadero arrepentimiento: Hace que la persona no se arrepienta de verdad. El hecho de que alguien te diga que fuiste "víctima de los demonios", que no eres responsable de tus actos y que la culpa es de otro, suena más agradable a los oídos de la carne. Pero el arrepentimiento es ESENCIAL para la obra de regeneración y para la salvación. Si no hay culpa, no hay necesidad de perdón.

2. Genera un comercio espiritual del cual el propio demonio es cómplice: El enemigo apoya esta enseñanza porque le conviene que el ser humano le transfiera toda la culpa a él (total, él ya está condenado). Esto hace que el ser humano se condene a sí mismo al no asumir la responsabilidad de sus actos.

"De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí." (Romanos 14:12)

Lo mismo sucedió en el Jardín del Edén. Cuando Adán responsabilizó a Dios y a su mujer, y Eva a Dios y a la serpiente... ¿Quedó el hombre sin castigo? ¿Acaso dijo Dios: "Ah, pobre, el diablo los engañó, no pasa nada"? ¡NO!

A Caín le dejó claro esto en Génesis 4:7:
"Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él."

¿QUÉ DIJO JESÚS? ¿DEMONIOS O EL CORAZÓN?

Hoy se enseña que todo lo que influye al hombre es de afuera hacia adentro (los demonios). ¿Pero qué enseñó Jesús?

"Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre." (Marcos 7:21-23)

¿JESÚS DIJO "LOS DEMONIOS"? ¡NO!

Todo lo que el Espíritu Santo enseñó a través de los apóstoles como OBRAS DE LA CARNE, hoy se les llama "demonios" para quitarle peso al pecado.

"Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios." (Gálatas 5:19-21)

Santiago fue claro:
"Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido." (Santiago 1:14)
"¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?" (Santiago 4:1)

¿DIJO DEMONIOS O LO QUE ESTÁ ADENTRO DEL HOMBRE?

Y qué decir de la lucha interna que tenía Pablo con la naturaleza corrupta del ser humano que batalla en nuestros miembros (Romanos 7:22-24):
"Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?"

¿DIJO DEMONIOS? ¡NO! Dijo la naturaleza con la que tú, yo y todo ser humano nace, y que se inclina hacia las cosas de la carne.

NO LE CREAS AL PADRE DE LA MENTIRA

Hablando al respecto con una persona, me decía: "Pero yo, cuando una persona incorporaba con algún demonio, le preguntaba al espíritu si era él el que colocaba el vicio o problemas en la persona, y el demonio me decía que sí".

¿Cómo se puede creer al padre de la mentira? Ese es otro problema de los "cristianos" hoy; creen más por lo que el demonio dice que por lo que dice la Santa Palabra de Dios.

"Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios." (1 Timoteo 4:1)

LA BIBLIA HABLA DE TU RESPONSABILIDAD, NO DE EXCUSAS

En los siguientes versículos se habla de lo que está ADENTRO del ser humano, NO DE LOS DEMONIOS:

- Efesios 4:31: "Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia."
  ¿Dijo "libérense de los demonios" o de una ACTITUD Y DECISIÓN de parte del ser humano?

- Colosenses 3:5: "Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría."

- Colosenses 3:8-9: "Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos."

- Efesios 4:22: "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos."

- Romanos 12:2: "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento..."

¿HABLA DE UN CAMBIO RADICAL DE MENTE Y DE ACTITUD POR PARTE DEL SER HUMANO O DE DEMONIOS?

LA CULPABILIDAD DEL HOMBRE

La Palabra es dura pero verdadera (Romanos 1:24-32). Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones. Cambiaron la verdad de Dios por la mentira. Dios los entregó a pasiones vergonzosas. Hombres con hombres, mujeres con mujeres, mente reprobada.

Están atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades. Quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

¿TODO ES DEMONIO?

No. Eres tú.

"De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí." (Romanos 14:12)

No habrá lugar en el Juicio para culpar a los "demonios". No habrá lugar para decir "el diablo me obligó". La Palabra dice que el pecado está a la puerta, pero tú te debes enseñorear de él.

Deja de buscar liberación de espíritus cuando lo que necesitas es arrepentimiento de tu carne. Deja de culpar al infierno de lo que sale de tu propio corazón.

Es hora de asumir la responsabilidad. Es hora de volver a la Biblia y dejar las fábulas.

Comentarios